Aedes aegypti |
En las zonas tropicales de América fue causante de grandes epidemias durante los siglos XVII, XVIII, XIX y principios del siglo XX. En Argentina, y particularmente en Buenos Aires, la fiebre amarilla fue responsable de la muerte de 13614 personas (8% de la población), durante la epidemia de 1871.
De acuerdo a la relación entre las cepas virales, se cree que la enfermedad se introdujo en América desde África Occidental, probablemente a través de la trata de esclavos.
La fiebre amarilla posee 2 ciclos de transmisión:
- Selvático: afecta a monos e involucra como vector a mosquitos del género Haemagogus.
- Urbano: afecta a los seres humanos y es transmitida por mosquitos de la especie Aedes aegypti (vector, también, del dengue).
Inicialmente, a través de la picadura, la hembra del mosquito inocula alrededor de 1000 partículas virales en el tejido subcutáneo. El virus replica en el sitio de inoculación y se disemina a través de los vasos linfáticos; llegando a los ganglios linfáticos, el bazo y el hígado. Se trata de un virus hepatotrópico, esto significa que presenta una gran afinidad por el hígado, al que daña, provocando como consecuencia, ictericia y hemorragias.
El período de incubación varía desde los 3 hasta los 6 días. El cuadro clínico, en la mayoría de los casos (85%) es muy leve. Se pueden distinguir varias fases a lo largo de la evolución de la enfermedad:
- Etapa temprana: 1-3 días. Se presenta fiebre, cefalea, fotofobia, mialgias, anorexia, vómitos y hemorragia gingival (sangrado de encías) o epistaxis (sangrado nasal). Se observa también durante este período, una fase de viremia (presencia de virus en sangre).
- Etapa de remisión: 24-48 horas. Durante esta fase desaparece la fiebre y los síntomas disminuyen.
- Fase tóxica: 15% de los pacientes no logran revertir el cuadro y presentan fiebre, ictericia, hemorragias, disfunción multiorgánica que incluye insuficiencia hepática, renal y cardíaca; coagulopatías, convulsiones y coma. Entre un 30 y un 50% de estos casos culminan en muerte.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) estima que se producen 200000 casos de fiebre amarilla por año, 30000 de los cuales son fatales. La mayoría de estos casos (más del 90%) se registran en África.
En América, las epidemias urbanas de fiebre amarilla fueron en principio controladas gracias al programa de control de Aedes aegypti de la OPS (Organización Panamericana de la Salud). Sin embargo, el colapso de dicho programa, permitió la reinfestación de América Central y del Sur. Alrededor de 300 millones de personas viven en zonas de riesgo de epidemias urbanas en estas regiones de América. Con respecto a Argentina, en 2008 se confirmaron 8 casos autóctonos de fiebre amarilla en humanos, de los cuales uno falleció.
El diagnóstico se realiza, por un lado, teniendo en cuenta los antecedentes epidemiológicos y por otro lado, analizando una muestra de sangre o de tejido hepático, esta última se trata de una muestra postmortem obtenida durante la autopsia.
Control del mosquito |
Para aquellos que estén interesados en saber un poco más sobre la epidemia de fiebre amarilla de 1871 en Buenos Aires les dejo los siguientes enlaces:
http://pilaradiario.com/noticias/Cuando-la-peste-en-1871-azoto-la-region_15825
http://medstnews.blogspot.com.ar/2012/08/una-novela-historica-ambientada-en-el.html
http://www.ensantelmo.com.ar/vernota.php?id=517
http://www.youtube.com/watch?v=6Le70jCsVwA
http://www.youtube.com/watch?NR=1&v=GBXbSiRbQkI&feature=endscreen
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